"Hay un momento clave en la vida de las solteras crónicas como yo, en el que empezamos a aceptar que ciertas cosas sólo les pasan a otras mujeres. Que el nuevo de la oficina siempre está interesado en otra compañera. Que si nos regalan un viaje, es para vendernos como prostitutas en Europa. Que si heredamos una casa, debe estar embrujada y tener fantasmas escondidos en el placard. Y no es un reclamo ni un brote de victimismo. Nada más lejos. No hay llanto o histeria. Es una certeza tranquila, una suerte de resignación esclava."
Ciega a Citas
Lucía González
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Este libro me hizo acordar mucho al casamiento de mi primo, donde toda la familia deliberaba sobre si mi hermano llevaría a su novia (la anterior, la que yo odiaba). Era el tema del año.
Yo me sentía una perdedora total. Y me sentí así en la noche del casamiento.
Y fue aún peor en el casamiento de mi hermano, un poco más de un año después. Sí, me alegré mucho por él, pero mi posición en esa fiesta era muy patética. Hasta mi prima encontró un agradable gay que la sacara a bailar cuando sonó Take My Breath Away.
Volviendo al casamiento de mi primo, pensé: "Qué bueno sería conseguir a alguien para llevar a la fiesta y dejarlos a todos con la boca abierta..."
Porque todos decían que el casamiento de mi primo y tal vez el de mi hermano serían las últimas fiestas así.
Nadie, ni mi madre, cree que alguna vez me vaya a casar.
¿Acaso hay algo más patético?
24.11.09
23.11.09
The Queen of the Damned
Escrito por
Iriel
a las
1:24
Si hay alguna razón por la que entro seguido a Facebook, no es tanto por los jueguitos y para espiar qué hace la gente. Es porque Anne Rice misma vive publicando cosas allí, y es algo que me encanta. Cuenta cosas de su vida diaria, cosas que le interesan, pide recomendaciones y... una vez cada tanto, lanza cosas como esta:
La risa que me dio fue increíble xD
Ains... Sabemos que me encantan esos vampiros que brillan con el sol, pero los vampiros de Rice... son los vampiros de Rice xD No puedo describir lo que significan para mí.
Armand to Louis: "You realize this woman writes that her vampires sparkle in the sun!" Louis in reply. "Well, that's better than burning up in the sun, isn't it?"
La risa que me dio fue increíble xD
Ains... Sabemos que me encantan esos vampiros que brillan con el sol, pero los vampiros de Rice... son los vampiros de Rice xD No puedo describir lo que significan para mí.
21.11.09
Happy Rain
Escrito por
Iriel
a las
4:47
Hoy me costó levantarme, no quería, estaba demasiado enterrada entre mis sábanas y presentía que iba a ser un día malísimo.
Y lo fue.
Escenario: mi heladería.
1º Hecho Malísimo: Un pibe vendiendo medias no entendía mi negativa. "No quiero medias. No necesito medias. No tengo plata. No puedo gastar en eso. Etc." Mis empleadas intentaban apoyarme pero el chico presionaba y presionaba... Incluso amenazó con llevarse la planta que tengo en el mostrador. Estuve muy cerca de echarle el aerosol de pimienta ya de lo harta que me tenía. Incluso intentó venderme cd's piratas. Je, como si yo fuera a comprar eso. El imbécil huyó cuando me vio llamando por teléfono a mi mamá (la cual trabaja en la misma cuadra). Habrán sido unos 10 minutos eternos y súper incómodos.
2º Hecho Malísimo: Un viejo quería comprar un kilo y medio de helado, pero comenzó a quejarse por el precio del medio kilo, lo veía injusto, según él debía estar exactamente a la mitad del kilo, cuando en casi ninguna heladería es así, ¿por qué nosotros deberíamos ser la excepción? Intenté decirle que yo no pongo los precios (que es verdad) y que soy sólo una empleada (que es verdad a pesar de que oficialmente es mi negocio...). Bueno, fue todo un escándalo donde yo no sabía ya en dónde meterme y no estaba de humor para esas estupideces. Nadie le estaba poniendo una pistola en la cabeza al viejo para que compre nuestro helado, si camina unas cuadras hay más heladerías. El viejo sólo llevó un kilo. Por mí que no hubiera llevado nada, me dieron ganas de devolverle la plata y que se vaya a pasear.
3º Hecho Malísimo: Un supuesto sordomudo vino a pedir limosna, no me gusta eso, la mayoría de las veces resulta ser mentira, pero aún así le di algunas monedas (las cuales acá son muy valiosas porque cuesta conseguir cambio). No conforme con ello, el señor también quería helado. Eso no me gustó nada, ¡ya le había dado plata! ¡Qué desfachatez! Le dije que debía pagarlo. Se enojó, decía cosas extrañas, incomprensibles, pero todo ese quejido me dio la pauta de que no se trataba de ningún sordomudo, sólo de un hijo de puta que no quiere trabajar. Y aunque fuera sordomudo, ¿uno tiene que regalar todo su trabajo a cualquiera? Por favor, no nos abusemos. Yo soy discapacitada y no le pido nada a nadie. Bueno, el hombre compró un helado (o sea que tenía plata desde el vamos) y siguió despotricando en un idioma fingido. No le dije barbaridades para no caer bajo, pero se las merecía.
Todos estos escándalos en una misma tarde. Cuando le conté a mis padres les pareció una tontería. No me sorprende, soy una incomprendida. Tal vez si hubieran ocurrido otro día lo habría olvidado enseguida, pero hoy era un mal día. Es un mal año. Me tiene harta, cada mañana me levanto más desquiciada y sólo quiero que se termine pronto.
Mi único consuelo de hoy a sido que empezó a llover hace un rato. La lluvia me hacer sentirme acompañada. ¿Por quién? No sé.
Y lo fue.
Escenario: mi heladería.
1º Hecho Malísimo: Un pibe vendiendo medias no entendía mi negativa. "No quiero medias. No necesito medias. No tengo plata. No puedo gastar en eso. Etc." Mis empleadas intentaban apoyarme pero el chico presionaba y presionaba... Incluso amenazó con llevarse la planta que tengo en el mostrador. Estuve muy cerca de echarle el aerosol de pimienta ya de lo harta que me tenía. Incluso intentó venderme cd's piratas. Je, como si yo fuera a comprar eso. El imbécil huyó cuando me vio llamando por teléfono a mi mamá (la cual trabaja en la misma cuadra). Habrán sido unos 10 minutos eternos y súper incómodos.
2º Hecho Malísimo: Un viejo quería comprar un kilo y medio de helado, pero comenzó a quejarse por el precio del medio kilo, lo veía injusto, según él debía estar exactamente a la mitad del kilo, cuando en casi ninguna heladería es así, ¿por qué nosotros deberíamos ser la excepción? Intenté decirle que yo no pongo los precios (que es verdad) y que soy sólo una empleada (que es verdad a pesar de que oficialmente es mi negocio...). Bueno, fue todo un escándalo donde yo no sabía ya en dónde meterme y no estaba de humor para esas estupideces. Nadie le estaba poniendo una pistola en la cabeza al viejo para que compre nuestro helado, si camina unas cuadras hay más heladerías. El viejo sólo llevó un kilo. Por mí que no hubiera llevado nada, me dieron ganas de devolverle la plata y que se vaya a pasear.
3º Hecho Malísimo: Un supuesto sordomudo vino a pedir limosna, no me gusta eso, la mayoría de las veces resulta ser mentira, pero aún así le di algunas monedas (las cuales acá son muy valiosas porque cuesta conseguir cambio). No conforme con ello, el señor también quería helado. Eso no me gustó nada, ¡ya le había dado plata! ¡Qué desfachatez! Le dije que debía pagarlo. Se enojó, decía cosas extrañas, incomprensibles, pero todo ese quejido me dio la pauta de que no se trataba de ningún sordomudo, sólo de un hijo de puta que no quiere trabajar. Y aunque fuera sordomudo, ¿uno tiene que regalar todo su trabajo a cualquiera? Por favor, no nos abusemos. Yo soy discapacitada y no le pido nada a nadie. Bueno, el hombre compró un helado (o sea que tenía plata desde el vamos) y siguió despotricando en un idioma fingido. No le dije barbaridades para no caer bajo, pero se las merecía.
Todos estos escándalos en una misma tarde. Cuando le conté a mis padres les pareció una tontería. No me sorprende, soy una incomprendida. Tal vez si hubieran ocurrido otro día lo habría olvidado enseguida, pero hoy era un mal día. Es un mal año. Me tiene harta, cada mañana me levanto más desquiciada y sólo quiero que se termine pronto.
Mi único consuelo de hoy a sido que empezó a llover hace un rato. La lluvia me hacer sentirme acompañada. ¿Por quién? No sé.
19.11.09
The Plan
Escrito por
Iriel
a las
14:27
Yo tenía un plan. Pero de un momento a otro, todo se dio vuelta. De repente, las cosas que no iba a poder hacer por culpa de mi plan, cosas que ya estaban asumidas, que ya las había sufrido... Pues, pude hacerlas. Y descubrí que no las disfruté, que no tenía energía para eso. Me había fundido tanto con ese plan que no dejé lugar para otra cosa. Todo se desbarató, para bien debería decir, porque las cosas salieron "bien", pero no hay manera de explicárselo a mi mente. ¿Por qué no me siento "bien"? ¿Por qué no me permito sentirme "bien"?
22.10.09
On Writing
Escrito por
Iriel
a las
2:14
Leyendo el blog de Miri me di cuenta de lo mucho que extraño tener un blog. O sea, sí, lo tengo. Pero no es como antes... Antes hablaba de todo y de nada, de la vida diaria, de mis temores, de mis alegrías, de tonterías, de cosas serias... No sé si es sólo una falta de inspiración para escribir, o ya es una falta de inspiración para vivir, para... hacer cosas. La vida ha perdido su emoción, si es que alguna vez la tuvo. Y no sé cómo recuperarla.
Toda esta vida mía se siente tan extraña, tan lejana. Siento que no tengo opinión, que las cosas se desarrollan según la voluntad de alguien que no soy yo. Es patético. Es sólo otra manera de evitar mi responsabilidad en mi (mala) manera de vivir.
Pero lo intentaré. Lo de escribir y lo de vivir.
Toda esta vida mía se siente tan extraña, tan lejana. Siento que no tengo opinión, que las cosas se desarrollan según la voluntad de alguien que no soy yo. Es patético. Es sólo otra manera de evitar mi responsabilidad en mi (mala) manera de vivir.
Pero lo intentaré. Lo de escribir y lo de vivir.
Joe Hill
Escrito por
Iriel
a las
0:24
Para los que no teman leer algo nuevo, algo fresco, algo terrorífico, algo inquietante, algo que te deje pensando, algo que ponga a prueba tu imaginación, algo... Simplemente algo especial.
Para los que estén dispuesto a aceptar el desafío, les recomiendo leer a Joe Hill. Ni siquiera terminé de leer Fantasmas, pero ya sé que un hombre poseedor de un don que hace tiempo no leía. Me devolvió a mis 12 años, cuando me encontraba en mi cama leyendo mi primer libro de Stephen King y me moría de miedo. La posibilidad de lo desconocido es lo que asusta. Y Joe lo entendió completamente.
Para los que estén dispuesto a aceptar el desafío, les recomiendo leer a Joe Hill. Ni siquiera terminé de leer Fantasmas, pero ya sé que un hombre poseedor de un don que hace tiempo no leía. Me devolvió a mis 12 años, cuando me encontraba en mi cama leyendo mi primer libro de Stephen King y me moría de miedo. La posibilidad de lo desconocido es lo que asusta. Y Joe lo entendió completamente.
21.8.09
1995
Escrito por
Iriel
a las
19:05
Recuerdo al menos una decena de las veces que ingresé a un quirófano, las demás no las recuerdo porque era demasiado pequeña. La última vez fue en 1995, me encontraba en un país extraño, lejos de mi familia y mis mascotas.
Y creo que uno subestima su país, su acento, su comida, su música, las cosas que lo hacen único. Allí me di cuenta de lo mucho que extrañaba mi hogar. No me malinterpreten, sigo pensando que nací en el país incorrecto, pero eso no quiere decir que no adore el pedazo de tierra que me tocó.
¿A qué viene todo esto? Pues a que volveré a ingresar a un quirófano, nada grave, por supuesto. Pero me puso nostálgica, hice memoria sobre todo lo que viví en los hospitales... Lo que me sorprende es el poder de la niñez, no tenía miedo a nada, no sé si era por una sana ignorancia de los riesgos que tienen una cirugía, pero nunca tuve ni siquiera nervios el día antes.
Hoy trato de no perder la cabeza, de no pensar en ello, pero siento un dolor en mi panza que no me deja tranquila. ¿Será porque sé exactamente cómo es la operación? ¿Será que los años me han vuelto cobarde?
No sé... sólo quiero que se termine esto, y continuar la vida adonde se supone que vaya.
Y creo que uno subestima su país, su acento, su comida, su música, las cosas que lo hacen único. Allí me di cuenta de lo mucho que extrañaba mi hogar. No me malinterpreten, sigo pensando que nací en el país incorrecto, pero eso no quiere decir que no adore el pedazo de tierra que me tocó.
¿A qué viene todo esto? Pues a que volveré a ingresar a un quirófano, nada grave, por supuesto. Pero me puso nostálgica, hice memoria sobre todo lo que viví en los hospitales... Lo que me sorprende es el poder de la niñez, no tenía miedo a nada, no sé si era por una sana ignorancia de los riesgos que tienen una cirugía, pero nunca tuve ni siquiera nervios el día antes.
Hoy trato de no perder la cabeza, de no pensar en ello, pero siento un dolor en mi panza que no me deja tranquila. ¿Será porque sé exactamente cómo es la operación? ¿Será que los años me han vuelto cobarde?
No sé... sólo quiero que se termine esto, y continuar la vida adonde se supone que vaya.
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